“Pero el Espíritu del Señor reposará sobre él: espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor del Señor.” — Isaías 11:2 (RVR1960)
Este pasaje de Isaías se pronuncia en el contexto de la profecía mesiánica, describiendo las cualidades que el Mesías recibiría del Espíritu Santo. Revela que el liderazgo divino se caracterizará por sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Estos dones capacitan al creyente para una vida guiada por el Espíritu y reflejan la plenitud del propósito divino.
Icono
Don
Descripción esencial
Ejemplos de aplicación
⭐
🧠
Sabiduría
Ver la vida con perspectiva, equilibrio y madurez
Decidir priorizando lo importante a largo plazo
💡
Entendimiento
Comprender profundamente ideas, personas y causas
Empatizar, interpretar trasfondos y captar razones profundas
🗣️
Consejo
Ofrecer orientación práctica con claridad y prudencia
Brindar sugerencias útiles en el momento justo, escuchando antes
💪
Fortaleza
Coraje emocional y mental para persistir pese al miedo
Mantenerse firme bajo presión y superar obstáculos con valentía
📊
Ciencia
Uso de datos y análisis objetivo para fundamentar decisiones
Investigar, distinguir hechos de opiniones y mejorar con evidencia
❤️
Piedad
Compasión activa y cuidado genuino hacia los demás
Ayudar sin buscar recompensa y mostrar ternura en lo cotidiano
⚖️
Temor de Dios
Actuar con ética, respeto y humildad ante la vida y valores
Respetar límites, elegir el bien y comportarse con honestidad. Reconocer la soberanía divina que guía al ser humano hacia decisiones sabias
En la era del Nuevo Testamento, estos dones ya no se reservan solo al Mesías; el mismo Espíritu que ungió a Cristo se distribuye en la Iglesia para edificarla. Cada creyente recibe una manifestación particular del Espíritu para el bien común, y quien tiene al Espíritu habita en la vida y el poder de Dios. Así, la plenitud prometida para el Mesías se comparte en medida diversa con toda la comunidad de fe.